Cada vez más personas se suman a la tendencia de pedir comida a domicilio. Muchas plataformas delivery funcionan, en parte, gracias a eso.

Seguro que alguna vez has pedido la comida de tu restaurante favorito a casa. Alguna vez, quizá, porque no te apetecía cocinar. Otra vez, puede ser, porque tenías invitados en casa. Y otra… porque se te ha antojado cenar algo de tu restaurante favorito. El monopolio de este sistema lo lleva Glovo, una empresa basada en el modelo de economía colaborativa.

Cabe resaltar que, durante la pandemia del coronavirus, una de las vías de supervivencia más utilizada por los locales de restauración fue el famoso «take away» o comida a domicilio. Sin embargo, plataformas como Glovo presentan una serie de pros y contras.

Las plataformas delivery

Desde hamburguesas, comida italiana, japonesa y kebabs, hasta llegar a detalles de últíma hora o regalos de cumpleaños o San Valentín. Todo es posible con este tipo de plataformas.

Su objetivo fundamental es conseguir que un usuario pueda consumir cualquier cosa sin la necesidad de salir de su casa. En otras palabras, acercar el punto de venta al consumidor y no viceversa.

Algunas de las claves del éxito de este tipo de plataformas son la rapidez y la disponibilidad constante. Triunfadoras y populares entre los más jóvenes, se están expandiendo a un rápido ritmo por todo el planeta.

Pros y contras

En cuanto a los pros de plataformas como Glovo, cabe resaltar el bajo coste que supone hacer un pedido, así como, la rapidez con la que nos llega a casa y la comodidad de no tener que movernos nosotros. pros

Es importante tener en cuenta que vivimos en una sociedad, en la que cada vez disponemos de menos tiempo para nuestro disfrute por el ritmo frenético de vida que llevamos. Esto hace que, en ocasiones, no podamos acercarnos al punto de venta de cualquier producto para adquirirlo.

Pero, el principal contra que presentan estas plataformas es la situación laboral de los empleados. Por un lado, podemos encontrar a personas que tienen dificultades para integrarse en el mercado laboral y esto les supone una oportunidad fácil y sencilla de ganar algo de dinero.

Sin embargo, ¿dónde quedan los derechos laborales de los trabajadores? En algunas plataformas de economía colaborativa aún no existe una regulación laboral clara y eficaz que proteja a los empleados. Por ello, este tipo de empresas siempre están en el punto de mira pues, en ocasiones, los repartidores están expuestos a largas jornadas de trabajo y no gozan de una seguridad mínima.